viernes, 18 de julio de 2014

De Melide a Santiago de Compostela

Desayunamos con la familia del carrito, ya hemos quedado con ellos en hacer la etapa junto y después compartir vehículo de alquiler para la vuelta a casa, viven en Albacete.

Salimos un rato mas tarde que ellos, esta vez iremos por camino, es mucho mas seguro, nada mas salir paramos en un iglesia románica muy impresionante. Seguimos por camino entre arboles, peregrinos y boñigas de vaca. Un riachuelo nos para la carrera, hay que pasar empujando las bicis por encima de unas piedras a modo de puente. Pasado el río sin contratiempos, el camino transcurre entre bosques, es ancho y sin demasiadas piedras. Parada para que pase la señora con sus vacas y seguimos.


Mas adelante encontramos a la familia, ahora seguimos con ellos. el Camino sube y baja pero la cercanía del final nos da alas y pedaleamos con alegría, aunque las piernas están muy perjudicadas. Ahora el camino es un sube y baja sin parar, tan complicadas las subidas por el esfuerzo como las bajadas por el terreno, por lo menos para mi, que parezco el mas temeroso de todos.

Es de admirar la valentía y fortaleza de esta familia, el lleva mas de 20 kgs con el carrito y su hijo, ella lleva en las alforjas lo necesario para los tres, con todo lo que conlleva un niño de tres años.
El camino es precioso por sus paisajes, sus bosques y prados, pero también es duro. llevamos quince días pedaleando y para rematar el camino, esta etapa esta llena de toboganes. La compañía ameniza bastante la etapa. La llegada a Ribadiso baixo es bastante fácil, aunque lenta, llevamos 13 kms y hemos tardado casi dos horas, a este ritmo no llegaremos nunca a Santiago.

El albergue es una autentica preciosidad y ubicado en un lugar privilegiado, paradita a almorzar y continuamos.

Ahora el camino tiene tendencia ascendente por lo que nos toca apearnos mas de una vez de nuestras bicis, menos Iván que nos espera impaciente, algunas rampas son complicadas. La vegetación nos protege del sol, cuando no es así es sol es abrasador, hace demasiado  calor.
Nuestro próximo objetivo es Santa Irene, a 20 km de distancia. El camino empieza a ser muy pesado y las fuerzas flaquean, daría lo que fuera por llanear un ratito, no hay un metro llano en todo el camino, por lo menos el paisaje compensa tanto sufrimiento. Iván siempre nos espera y yo cierro el grupo, no me fío de los descensos y prefiero tener margen de maniobra por si a caso.

Después de un largo caminar paramos en Santa Irene a comer y refrescarnos de paso.


Seguimos por el camino, alternándose muchas veces por asfalto, parece que llevamos un rato descendiendo y eso no me gusta nada, porque siempre que desciendes vuelves a subir y estoy bastante harto.

Y como me esperaba aun quedan un par de subidas bastante agresivas, como guinda del camino. Subir a San Paio y al Monte do Gozo, pero antes pasamos por unos bosques de cuento, bosques de meigas, bosques encantados, a pesar de las ganas de llegar nos paramos a contemplarlos, la luz casi no pasa entre las copas de los arboles.

No paramos de subir, de vez en cuando toca ayudar a empujar el carrito, ya que el padre está bastante agotado. Se esta haciendo interminable el camino y alguna de las rampas son del 16 %, no muy largas pero matadoras. 

Nos ha costado pero hemos llegado al Monte do Gozo, ya se puede ver Santiago de Compostela desde aquí. Empieza a invadirme una gran emoción de ver tan cerca nuestra meta, lo vamos a conseguir.

Ahora ya es todo bajada, emoción y velocidad. Nos adelantamos por los ganas, nos toca esperar a la familia, lo estamos consiguiendo. Por fin entramos en Santiago, por avenidas, seguimos las conchas plateadas que nos dirigen por las aceras, casco antiguo, varias cuestas pero nos da lo mismo. Gestos de triunfo, puños al aire de alegría, de logro, sonrisas delatadoras.

Los nervios nos desorientan, ellos conocen el camino, es la séptima vez que lo hacen y aun así no encuentran la entrada que quieren a la plaza de Obradoiro. La calles llenas de turistas y peregrinos, camisetas del mismo color para los colegios religiosos. Cara de felicidad, estamos consiguiendo algo que hace quince días parecía tan lejano, tan difícil. Alguien apostaba que Iván no seria capaz de aguantar tantos días seguidos y ha demostrado ser un verdadero campeón y callar alguna que otra opinión injustificada es un verdadero placer. 

Suenan las gaitas, nos agrupamos para entrar en la plaza, sonrisas  plácidas y llegamos al kilómetro 0, a nuestra derecha queda la majestuosa catedral, nos felicitamos por haberlo conseguido, abrazos, besos y a disfrutar de un momento único.

Después de saborear el momento y compartir la alegría con otros peregrinos, nos vamos a recibir la compostelana.

Y después de 15 días pedaleando sin descanso y unos 820 Kms aproximadamente finalizamos esta maravillosa aventura. me hubiera gustado llegar a finis-terrae como dice la tradición ancestral precristiana, pero lo dejaremos para otra ocasión. Toy mueeeeeerto de cansancio.

Colorín colorado el camino se ha acabado.

De Herrerias a Samos.

13 de Julio.

Hoy es el gran día, la maldita etapa reina, anoche llegaron los chavales de Barcelona, afrontaremos el reto juntos y ahora toca desayunar fuerte para afrontar el día, incluido orujitos de café. Como siempre salimos demasiado tarde como para evitar las horas de calor, parece que a nadie le gusta madrugar demasiado.Hemos vuelto a mirar el perfil de Ocebreiro y la verdad que va a ser bastante divertido. Como me río.

Para empezar tenemos un rampón nada mas salir de Herrerias y ya no dejamos de ascender. Curva y subida, mas curvas y mas subidas, por lo menos hay bastante vegetación para evitar la solana, por que ya estoy sudando como un verdadero animal, a lo que se  suma una manada salvaje de moscas que me hace coger complejo de búfalo africano. Minipantani y el pelao del grupo van en cabeza y yo  empiezo a quedarme retrasado respecto a la Tete de le course,  pensar que aun no hemos llegado a lo peor me da  vértigo. Hace rato que funciono con el molinillo, solo subo algún piñón cuando el terreno me lo permite. Ir descolgado tiene la ventaja de que que te van avisando indirectamente de lo que te espera, ya sea por los quejidos guturales al girar una curva o por el nervioso clac clac de los cambios de piñones.
Después de cuatro kilómetros y rampas del 11 y 12 % sin cesar, con muchísimo sufrimiento y a velocidad de caracol llegamos a la Faba. Lugar que aprovecha el grupo para refrescarse, ahora nos enfrentamos a una rampa del 16%, casi que con un piolet la escalariamos mejor, los cuadriceps supuran ácido láctico, duele pero hay que conseguirlo, una curva y parece que baja la pendiente, el grupo se estira, Minipantani marca el ritmo y solo le sigue el pelao, ahora las rampas son de un 14 % durante tres kilómetros. Es imposible mantener recta la bici, el pelotón esta muy disperso, es duro no ver el final, mina la fuerzas y la moral. El pelao pone pie a tierra y como si estuviera coordinado de antemano saltamos todos de nuestras bicis, menos Iván que sigue unos metros mas, que al no escuchar el respirar del pelao a su espalda se da cuenta de la parada y aprovecha para descansar también. Hay que seguir antes de que nos enfriemos, aunque parece difícil con el caloruzo que hace, todos encima de sus bicis menos yo, que soy incapaz de pedalear, me fallan los reflejos y soy incapaz de subirme a la burra. Quinientos metros empujando la bici, un descanso para mis muslos, un castigo para mis gemelos. Me esperan al lado de una vaca, les hace gracia y para mi no hay gracia que valga,  ya hace un rato que he conseguido subirme y pedalear, no me bajo de la bici con lo que me ha costado conseguirlo y sigo, lo cual hace que el grupo se ponga en marcha, ahora la pendiente es mas suave y se nota, estaremos en un 11 %, que después de lo pasado parece una broma. A la voz de " aquello parece un bar, que cerveza me voy a tomar" aprieto el culo y pongo toda la maquinaria en dirección al bar, llego primero a La Laguna de Castilla, he ganado el premio de la montaña, todos se sorprenden de verme subir. Si lo que no hace una cerveza fría no lo hace nada.

Cervecitas, almuerzo, cambio de impresiones con otros bicigrinos y seguimos después de un largo reposo, ahora toca llegar a O cebreiro, la pendiente es mas suave, llegamos bastante rápido y como siempre respetamos los puestos, yo siempre el último
.Llegamos al pueblo, muy mono y todo eso pero seguimos sin perder demasiado tiempo, aun nos quedan dos altos antes de empezar el descenso.Ahora vamos por carretera y la pendiente es mas suave, pero cuesta bastante. El ritmo es cansino, el paisaje compensa, ya estamos en Galicia y se nota. Coronamos el alto de San Roque, seguimos hasta el Hospital de la Condesa y nos quedan dos kilómetros de subida hasta el alto del Poio, se me atraganta como siempre, los veo desde lejos, Iván como siempre va el primero. Cuando soy capaz de llegar me están esperando en el bar con unas birritas energéticas.

Ahora toca ponerse el cortavientos, pues es todo bajada hasta Triacastela por carretera, podíamos haber elegido la alternativa de  el camino, pero ni la valoramos, es mas fácil por carretera, alguna pequeña subida que fastidia la diversión pero nada grave, en un plis llegamos a Triacastela. Los descensos son divertidos pero a mi me agotan por la tensión a la que se someten mis brazos.

Ahora se nos plantean dos alternativas, por Samos  o por San Xil, cogemos la última que dicen que es mas bonita, la otra es todo el rato por carretera por lo que nos ponemos en marcha por el camino.
Lo malo es que empezamos subiendo,  vamos entre bosques muy frondosos, pasamos pequeñas aldeas, nos toca parar por el tráfico de reses, parada ante una rampa pedregosa que quita el hipo por la que baja un paregrino de vuelta que va acompañado de un burro. El cual comenta que no se nos ocurra ir por este camino, que no llegamos a Sarria en todo el día, que es un verdadero infierno para ir en bici. Preocupación generalizada en el grupo, estamos verdaderamente cansados después de O Cebreiro y lo que nos falta es añadir mas dificultad a la etapa. El peso de la responsabilidad cae sobre mi, a mi es al que me han dicho que por San Xil es mucho mejor. Estudiamos la situación y decidimos volver por donde hemos venido, tampoco hemos andado tanto desde que nos hemos desviado. Rompemos una de las normas del camino y es la de no volver nunca sobre nuestros pasos.

Otra vez en la carretera, nos quedan 27 kilómetros hasta Sarria que es el objetivo de hoy y estamos realmente agotados, ahora la carretera sube y baja, y aunque baja masque sube, las subidas nos matan. Yo estoy muy agotado y ademas hemos comido fatal, Iván esta muerto de hambre, nos cuesta rodar, el trío nos va esperando. Pasamos varia poblaciones, nos esperan en Samos, donde decidimos pasar la noche, 12 kilómetros antes de nuestro objetivo, tenemos hambre, hace mucho calor y hoy es la final del mundial. Todo apunta a que nos quedemos quietecitos donde estamos.


De Samos a Melide

Hoy estoy realmente agotado, la etapa de ayer fue demasiado dura para mi, en cambio a mi socio de aventuras no parece haberle afectado tanto. Tenemos que dormir en Melide como sea y estamos a 75 kilómetros de distancia, por lo que nos ponemos en marcha lo antes posible, ademas que es una verdadera etapa rompepiernas, con tres subidas considerables.



Nos despedimos del grupo que aun están desayunando con la esperanza que mas adelante nos alcanzaran, de todas formas nos mantendremos en contacto.

Los primeros kilómetros los hacemos por carretera general, hasta pasar Sarria, una fea ciudad para circular en bici, a la salida ya nos toca subir a un alto, seguimos por carretera que es mas facil de rodar.A estas alturas pedalear por el camino me trae sin cuidado, estoy muy muy agotado y lo que quiero es llegar como sea y cuanto antes a Melide. La subida es lenta y penosa, mas por el cansancio que por las pendientes. En cuanto llegamos arriba, siempre detrás de Minipantani, entramos en el camino.

El camino es impresionante, vamos entre pastos, ganado,corredoiras ( camino entre aldeas), algún tramo de asfalto, mucha piedra para subir, mucha piedra para bajar, excrementos de vaca y sobre todo Turistigrinos o peregrinos que empiezan en Sarria, pues con cien kilómetros que hagas andando te entregan la compostelana y eso es desde Sarria.
Es un poco triste ver este tipo de peregrino púes no conoce el autentico espíritu del camino, hace poco lo peregrinos eran diferentes, la mayoría andan cojos, con problemas de yagas en los pies, rozaduras, etc.., curtidos por el sol, solitarios, tan absorto en su caminar que les tenemos que gritar para que nos dejen pasar, pues los timbres de las bicis no les despiertan de su letargo, el saludo del camino es casi inteligible. El camino es sufrimiento y autosuperación.
En cambio los turistigrinos o dominguerigrinos, suelen ir en grupos amplios, grupos familiares con mochilas de picnic, las piernas blancas y canturreando absurdas canciones de excursiones escolares, con todos los sentidos intactos y sus ropas impolutas. Los grupos son tan amplios a veces que son un engorro adelantarlos, te hacen perder un tiempo precioso, pero como también están en su derecho tienes que aguantar el retraso.
El verdadero espiritu lo encontramos al inicio del camino, cuando se palpaba la solidaridad del peregrino, esa sonrisa de complicidad de los que saben que van a realizar una hermosa proeza en sus vidas, indiferentemente de la raza o la nacionalidad. El respeto, la gentileza, el entendimiento y la variedad en los peregrinos hacen del camino algo verdaderamente diferente y extraordinario. Da lo mismo si a pie, o en bicicleta, la nacionalidad o el sexo, siempre hay una mano tendida, ofreciéndote agua, para levantarte y hasta animarte en tus momentos malos, que siempre los hay y todos los sufrimos.

Pasamos bastantes aldeas, casi todas unidas entre si por las corredoiras, esquivando los nuevos peregrinos, entre bosques, casas, un continuo subir y bajar que destroza las piernas, el correr de las agua entre los caminos los hace aun mas interesantes si cabe y después de una bajada vertiginosa, de las que ponen los pelos de punta, duelen los brazos por la tensión y los frenos sufren y chillan, llegamos a Portomarín, a la ribera de un embalse del río Miño.

Paramos a comer y a descansar, ahora toca una subida de 12 kilómetros, no parece dura pero si pesada por su larga distancia. Salimos por un puente cruzando el embalse en su parte mas estrecha y empiezan las primeras rampas, que con el estomago lleno decido saltar de la bici y empujarla, Minipantani sigue montado y la sube sin problemas. Como veo que es infinita y que pierdo bastante tiempo empujando, me pongo a pedalear. Hace demasiado calor, lo que hace mas complicado superar la subida, solo llevamos dos kilómetros de subida y ya estoy agotadísimo. Este camino se abre paso  entre arboles hasta que llegamos a la carretera y  aquí va pegado al asfalto. El sol es castigador y hay poca sombra en la que cobijarse, yo decido circular por asfalto, aunque este es mucho mas caluroso, mi socio decide el camino. Es un constante subir, el camino se separa por momentos y luego vuelve a la carretera, nos reencontramos una y otra vez. Algunas cuestas son criminales para mi estado, el sol es castigador y por primera vez en todo el camino pienso en esos taxis transporta peregrinos, el bidón de agua hace rato que esta vacío, el sudor me ciega los ojos. mi socio pedalea alegremente por su camino, mientras yo sufro como no he sufrido en mi vida, la boca esta seca. Llevamos 10 Km de subida, los bidones vacíos y Melide a un mundo de distancia, no creo que podamos llegar y seria vital para nuestro viaje de regreso a casa. Hace rato esperamos un lugar para refrescarnos y llenar los bidones, estoy muy tocado e Iván lo empieza a estar.

Llegamos a un restaurante-albergue y encontramos a un conocido bicigrino de Málaga sentado en la valla con muy mala cara, le ha dado una pájara y no me extraña con el calor que hace. En el mismo momento que paramos a su lado para ver su estado se nos aparece un ángel caído del cielo en forma de cuatro ruedas con un porta bicis triple: Por lo que decidimos compartir viaje hasta Melide y ahorrarnos los últimos 25 Km.

El taxista se conocía bien los caminos y no atropello a ningún peregrino de milagro. Viendo el camino por donde nos llevo el Taxista suicida fuimos conscientes de que no hubiéramos llegado a nuestro destino.

El taxi ha sido un pequeño tachón en el camino, pero mi conciencia esta tranquila pues no podía mas con mi alma, era necesario dormir en Melide y de no ser así no hubiéramos llegado.

Cenaremos en Ezequiel famosa pulpería y trataremos la vuelta con otros compañeros de camino.



De Molinaseca a Herrerias

12 de Julio.

Hoy nos hemos despertado con la alargada  sombra de O Cebreiro sobre nuestras cabezas, mañana es el día de sufrirlo, la etapa reina de todo el camino y estoy realmente preocupado por saber si seré capaz de sobrellevarlo dignamente. La preocupación reina en el grupo incluido Minipantani y es que anoche mirando le perfil y sus altos porcentajes de rampas durante 8 kilómetros dejo las moral a niveles infimos, las piernas están castigadas del acumulado de los días y la Cruz de Ferro ha sido mas duro de lo que esperabamos, ademas que ya llega al calor. Hoy intentaremos dormir a pies de O Cebreiro para afrontar la etapa con todas las fuerzas.

Salimos antes que el resto del grupo, tienen que hacer una parada en Ponferrada y quedamos en Herrerias para afrontar mañana en grupo la etapa.


Salimos por carretera de Molinaseca con las piernas bastante cargadas, bastantes desniveles aunque suaves nos llevan hasta Ponferrada, siempre por asfalto, lo que facilita el rodar. Visita el impresionante castillo y salimos de Ponferrada por carril bici, abandonamos la urbe por camino asfaltado entre vides y cultivos. Pasamos varia poblaciones como Compostillas, Columbrianos y Fuentes Navas. Estamos en D.O. de el Bierzo y los viñedos nos acompañan hasta Cacabelos. Se alternan los huertos con los viñedos donde pudimos apreciar el calabacín enano de la zona.


Parada técnica en Cacabelos a reponer fuerzas y continuamos, de momento el terreno es bastante llano y rodamos con fluidez. Las construcciones ya muestran la cercanía de Galicia, el acento el gallego totalmente.

Empezamos un ligero ascenso hasta Pieros donde comenzamos un camino de tierra bastante ondulado que nos llevara hasta Villafranca del Bierzo, aunque siguen siendo mas los subes que los bajas y eso mis pobres piernas lo sufren, al igual que sufre mi castigado culo, si se le puede llamar así, pues a estas alturas de la aventura es un cumulo de dolor constante que me acompaña como si fuera una parte normal de mi cuerpo.

Villafranca es un hermoso pueblo, con bastante historia por lo que muestran sus antiguos edificios, en los cuales ya ni nos paramos. Empezamos a simplificar bastante las etapas, ya solo queremos llegar como sea.
Recorremos el pueblo como es costumbre en este camino, el cual es final de una carrera ciclista. Ahora rodamos en dirección contraria a los ciclistas, los que nos encontramos siempre de cara y bastante veloces.

Circulamos por carretera general siempre siguiendo la ribera del río Valcarce que nos acompaña con el relajante  fluir de su corriente. Han protegido el camino de la carretera con unos bloques de hormigón que hace bastante feo el camino, por lo que optamos siempre mirar hacia las fresquitas aguas del río.

Nos hacen cruzar la carretera para pasar por varias poblaciones como Perexe, Trabadelo, Ambasmestas, con el peligro que conlleva cruzar una carretera de curvas como esta. Los pueblos siempre en alto para variar y cuando vuelves a la carretera se te queda cara de imbécil mientras te acuerdas de los concejales de urbanismo de las poblaciones.

Antes de llegar a Vega de Valcarce encontramos a la familia del carrito descansando a la sobra de un viaducto, intercambio de opiniones del ultimo tramo de la etapa y continuamos. Ahora nos adentramos montaña arriba y empezamos a ascender suavemente pasando poblaciones como Ruitelan. La vegetación es frondosa y no resta bastante calor y por fin llegamos a Herrerias final de nuestra etapa.


lunes, 14 de julio de 2014

De Astorga a Molinaseca

11 de Julio.
Noche terrible en el albergue, camas enanas, mucho calor, sinfonía de ronquidos y pedos. Demasiada gente con demaduadis kilómetros a cuestas.
Hoy toca desayuno de campeones pués toca ascensión s la Cruz de Ferro,  para nosotros se presenta complicado. 8,5 kilómetros de subida.
Al poco de salir de Astorga nos adelantan  tres jóvenes, compañeros del albergue anterior. Iván les coge rueda y al rato de rodar detras de ellos entablamos conversación.  Son de Badalona y han empezado el camino en Burgos. De cháchara pasamos Murias de Rechivaldo y llegamos a Sta. Catalina de Somoza donde empiezan las primeras pendientes, ligeras pero fastidiosas con las piernas frías. 
Minipantani está en su terreno y se nota, pedalea entre lis tres jovenes como si nada mientras a mi me cuesta seguirlos, empiezan las primeras gotas de sudor.
Llegamos a Rabanal del Camino donde nos espera el trío pués hemos parado a inmortalizar el camino y sus paisajes.  Reponemos agua y seguimos en grupo, empiezan las rampas y las dudas. Camino o carretera, decidimos que por carretera ya es bastante duro y allá que vamos. Rampas, curvas, sudor y dolor mucho dolor, parece que las tibias van a salir por las rodillas y mientras yo sufro, Minipantani a rueda del primero, les siguen los otros dos a cincuenta metros de distancia y bastante mas atrás voy yo y mi calvario. En un arranque de  orgullo me pongo a rueda de los que tengo delante, mientras que a la tetê de le course ya no la veo. Las vistas son majestuosas y alivian el sufrimiento. Los escapados ya han llegado a Foncebadon, mis piernas están perjudicadas pero llegaré,  llego el último.
Paradita a reponer en un bar medieval muy auténtico,  almuercito y varias birritas energéticas y a seguir que nos queda cacho.
Se han enfriado las piernas y cuesta pedalear. Seguimos la misma tónica.  Iván a rueda del primero, alternandose de vez en cuando,  los otros dos mas tarde y yo mas atrás dejándome el hígado. A mi socio no lo veo, bajadita y aprovecho la ventaja que me da la ley de la gravedad para estos  casos y adelanto a los dos que tengo delante para llegar en un orgulloso tercer puesto a la Cruz de Ferro.
La tradición dice que hay que tirar una piedra que has traido de tu casa para pedir protección o de forma alegórica dejar el peso y las cosas malas. Dejamos nuestras piedras traidas desde Roncesvalles y seguimos.
Ahora bajamos hasta Manjarín, albergue medieval y rudimentario como entonces, regentado por uno que dice ser un Templario. Birritas energéticas y nos enseñan lo peazo perros que cuidan el lugar, son mezcla de mastin y lobo, dan miedo, también nos muedtran un lobo domesticado. Parece ser que no los pueden dejar sueltos, prefieren gastar dinero en buenas cadenas que en pagar ganado y son bastante hábiles para escaparse.
Estamos muy alto y aún nos queda llegar a las antenas, 1505 metros de altitud, el techo del camino. Nos acosejan ir por el camino para evitar un rampón que nos saluda desde el albergue. El camino es una complicada trialera que parte del grupo dusfruta, Iván y yo no tanto, me toca empujar la bici cuando se complica, pienso en mi aún dolorido hombro y mi sentido común me dice que sea prudente. Nos esperan cuando el camino se une al asfalto y así en pelotón llegamos al techo.
Ahora solo toca bajar, carteles de precaución ciclistas pendientes muy pronunciadas preceden el descenso. Hace tiempo se mato un ciclista y da mucho respeto.
La primera bajada parece la de una pista de esqui. Palabras de precaución al peque y a bajar. En cuanto sueltas frenos se enbala la burra cosa mala, cuanta curva.el trio se deja caer a cuchillo y los perdemos rapido. Ivan y yo bajamos con prudencia,  yo más que el. La edad tiene estás cosas.  La bajada es vertiginosa y tensa, los brazos en tensión duelen,  la mirada fija en la carretera, una piedrecita puede ser letal. Curvas, toboganes, mas curvas y después de unos larguisimos 24 kilómetros llegamos a Molinaseca.
Nos alojamos en casa Pichin, cenita en el restaurante del rio y a dormir prontito.
Distancia recorrida: 46 kms
Velovidad media. 5,5 kms
Velocidad max. 60 km/h
Altitud max. 1519 m
Ascensión acumulado.  840 m
Descenso acumulado. 950 m
Distancia a Santiago. 212 kms

domingo, 13 de julio de 2014

De León a Astorga

10 de Julio.
Hoy los ánimos están por las nubes, parece que el haber descansado bien, el que las etapas sean mas fáciles y  las  que el culotte me queda menos mal cada día que pasa ha tenido un efecto muy positivo esta mañana.
La salida de León es interminable, lo único positivo es el Parador, un magnífico edificio. Lo demás ha sido una verdadera tortura,  mucho tráfico,  sube y baja bordillos, aceras estrechas con mucho peatón. Para colmo nos hemos equivocado por seguir a los personajes que van con la bicicleta de doble altura. Hemos salido por autovía,  con carriles de salida e incorporación en los cuales corríamos bastante riesgo.

Cuando por fin acabamos este verdadero calvario nos ha tocado circular por el arcén de una vía rápida, muchísimo tráfico de camiones, que miedito.
Paradita a hacer fotos, se han juntado los de la bici doble altura con un hombre que hace el camino con su burra y carro. Los de la bicicleta doble altura son cuidadores de dos protodelicuentes menores, parece que le están dando bastantes problemas. De admirar el valor de éstos cuidadores y espero que el final del camino recompense tanto esfuerzo.
Cuando podemos dejamos el arcén y entramos en el camino,  este es paralelo a la carretera pero menos peligroso.
Pasamos varias poblaciones con nombres referentes al camino y llegamos a Hospital de Órbigo, pueblo con cierto aire medieval, cruzamos el famoso Puente del paso honroso, una justa o torneo medieval tuvo lugar en este puente.

Una vez recorrido el hermoso pueblo nos encontramos la posibilidad de dos caminos y como no, elegimos el camino original, camino de tierra y complicadas  rampas de piedras sueltas, de muchísimas piedras que complican el pedaleo, lo que hace que empujamos la burra cuando el terreno se complica. 

Las piernas sufren con las ultimas rampas antes de llegar al alto de San Toribio, desde donde de contempla unas hermosa vista de Astorga y ahora solo toca descender hasta llegar a nuestro destino.

La entrada a Astorga está precedida de un par de rampas terribles, una vez superada entras oir la plaza mayor sigue hasta la catedral y el palacio Gaudi. Al lado el albergue San Javier, multitudinario y bastante incomodo.

La etapa de hoy ha sido de 48 kms.

viernes, 11 de julio de 2014

De Fromista a Sahagún

8 de Julio

Nos levantan tempranisimo en el albergue,  a las siete y media hay que estar fuera. Mi compañero de fatigas se hace el remolón, es normal por el cansancio de siete días seguidos de camino. Yo he pasado mala noche con mi hombro, tanto por el dolor como por el temor de tener que abandonar. A pesar de todo me levanto con ánimo, un golpecito de nada no me hará retirarme. Está vez Iván colabora bastante en la labor de montaje de alforjas y  ayuda a vestirme.
Desayunamos y salimos, el camino transcurre por un andadero pegado a la carretera, el único atractivo es pasar peregrinos sin atropellarlos.
Pasamos varias poblaciones sin interés,  rodamos rapido en este tramo llano. En Carrión de lo Condes nos saludan unos bicigrinos de Lleida con los que compartimos albergue en Santo Domingo de la Calzada,  ellos finalizan camino por asuntos laborales, después de unas palabras de ánimo para Iván ( a mi que me den) nos despedimos.
Como siempre el camino recorre el pueblo, siempre señalado por las fechas amarillas. Almorzamos en la mitad del Camino desde Saint Jean Pied de Port, nos embarga la emoción.
Salimos por camino de tierra, pequeños desniveles pero que tocan las narices. Recta interminable y llegamos a Calzadilla de Cueza, mas adelante Lédigos, Terradillos de los Templarios, Moratinos. Desmoronamiento emocional de Iván,  palabras de aliento. San Nicolás Real del Camino.
La etapa es aburrida, Iván se desespera por llegar y es normal, a éstas alturas del camino y con la monotonia del paisaje aparecen las dudas, miras atrás y estás orgulloso de lo que has logrado, miras hacia delante y te desanimas viendo que te queda la misma barbaridad de kilometros que acabas de recorrer, te vienes abajo, ganas de abandonar. Ves al compañero de viaje con la edad que tiene y lo comprendes perfectamente.
No es cuestión de prolongar mucho la etapa y aunque el  hombro no molesta en la posición adecuada y parece que podre continuar, sera bueno tomarse un día de relax.
 
Con estas reflexiones llegamos a la entrada de Sahagún,  puente, ermita de la Virgen del Puente, poco originales que son y arco conmemorativo de la mitad del camino desde Roncesvalles
Comida, hostalito, siesta de campeones y a ver este curioso pueblo.
Distancia recorrida; 58 km
Tiempo: 05;01:00
Velocidad media: 12 km/h
Velocidad max: 33 km/h
Tiempo en bici: 04:03:00
Altitud max: 905 m
Ascenso acumulado: 465 m
Descenso acumulado: 410 m

jueves, 10 de julio de 2014

De Burgos a Fromista

Nos levantamos con las piernas endoloridas y bajamos a desayunar al bar de al lado del hotel . Mientras desayunamos yo leo el As.Vamos a reparar el pinchazo que tuvo mi padre en la rueda trasera. Salimos a las 11 hacia Fromista por un parque con un monasterio y  salimos de la ciudad, la verdad es que ibamos muy rápido, 30km/h, y ibamos por bosque hasta Villalbilla y a 3km está Tardajos, y a 2 km pasamos Rabé de la calzada sin ningun problema,.Llegamos a unas rampas infernales que  no nos esperábamos y en un alto ya vemos el siguiente pueblo, Hornillos del Camino. .
Paradita a repostar y vuelta al camino . Seguimos subiendo por unas  rampas algo pedregosas y con mucho barro, yo me quedo encajado, ya que mi padre no se aclara, y llegamos  a un prado gigante y comenzamos el descenso a Hontanas. Parada a repostar agua ya bajar.Voy bajando cuando de repente ¡Plaf! Papi al suelo.Se levanta con el hombro dañado y se toma una aspirina . Seguimos por un camino muy estrecho hasta Castrojeriz . Decidimos ir por carretera porque habia que subir a un puerto que no merecia la pena, asi que decidimos bordearlo por carretera, muy aburrida por cierto, con mucha subida, llegamos a 
Itero del Castillo, un pueblo con un solo bar, donde solo hacen bocatas de atún.
Dicen que el siguiento pueblo esta a media hora, pero yo tenia un hambre y mi padre con el hombro mal.Seguimos por carretera y nos adentramos en la provincia de Palencia, pasando por un puente sobre el río Pisuerga y por una zona algo boscosa llegamos al albergue de  Boadilla del Camino, con bar y una piscina donde algunos meten los pies en el agua.Acabamos de comer y mi padre pregunta por un médico, y le dicen que tiene que ir a Fromista.
Comenzamos el camino junto al canal de Castilla hasta Fromista, a unos seis kilómetros, con gente pescando.Pasamos por encima del canal y vamos al centro de salud que esta a la otra punta.Esperamos  porque hay otro delante.Le dicen que tiene una inflamación y que si le sigue doliendo mañana que vaya a Palencia a que le hagan radiografías. Dormimos en el albergue de enfrente, a las diez a dormir.

De Sahagún a León

Nos despertamos desanimados, por primera vez se comenta la opción de abandonar, es una lástima pero es desconcertante ver todo lo que nos queda por delante y lo cansados que estamos, yo personalmente tengo agujetas perpetuas, ya son como parte de mi.
Proponemos llegar a la Cruz de Ferro y a ver como estamos de ánimos para entonces. 
Desayunamos en un bar que es punto de encuentro de peñas ciclistas y bicigrinos
Salimos de Sahagún y tenemos dos opciones, el Real camino francés o la Vía trajana llena de adoquines y claramente elegimos lo mejor para nuestro culetes, que los pobres están muy perjudicados.
El camino es estrecho y pegado a la carretera general, pasamos a una familia cuando el camino lo permite, esta familia también hacen el camino en bici, la diferencia es que el padre  tira de un carrito llevando a su cría de humano, la madre lleva las alforjas con todo para la familia. Es impresionante el valor de esta gente, el hombre empujara un peso extra de 20 kg como nada y lo peor es cuando se estreche el camino, pues mide mas de un metro de ancho. En dos palabras im-presionante.
Pasamos Bercianos del camino y entramos en una recta interminable siempre por asfalto, el camino esta pegado y es mejor rodar por la carretera y además no molestamos a los andarines.
Un hombre paseando a una cabra con su collar y todo. Que tipo mas raro
Nos pasan tres tipos de Murcia con sus flamantes bicis, felicitan a Iván por el ritmo que lleva,  hace rato que va en cabeza marcando el ritmo.
La recta es interminable pero ameniza la monotonía del pedaleo el paisaje, a nuestra derecha se muestra la imponente cordillera cantábrica y el páramo leones a la izquierda. Parada forzosa, a Iván le ha impactado un insecto kamikaze en el ojo, parece que duele mucho muchísimo. Un largo rato y cuando se recupera salimos. Esta larga e interminable recta es ideal para reflexionar todo lo andado, lo visto, el paisaje cambiante por regiones, la diferencia entre poblaciones, el hablar de cada lugar, la gastronomía y costumbres, una verdadera experiencia para mi socio sobretodo. El ver con interactúa con los demás peregrinos demuestra lo valioso de esta aventura.
Paramos a almorzar en el Burgo Ranero, allí conocemos a una gentil familia que vive en Ovieu y con la familia del carrito del niño. Es curioso como reconforta saber que no eres la única persona que hace el camino en bici que las pasa putas, es de admirar a la familia del carrito, han pasado por donde yo he sufrido tantísimo, han llegado a desmontar el carrito por piezas para pasar por algunos tramos.
Nos despedimos deseándonos buen camino y seguimos.
Llegamos a las inmediaciones de León después de haber pasado varios pueblos, todos ellos con mucho tráfico, Mansilla de las mulas, Villamoros, Puente Villarente, Puente Castro.
Algunas rampas odiosas a estas alturas de la etapa y algún paso elevado nos reciben a la entrada a León.  Callejeamos por avenidas hasta el casco antiguo, visita a la catedral, sellamos junto con la familia de Oviedo y a buscar alojamiento.